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LAS VESTIDURAS BLANCAS

 

 

 

"En todo tiempo sean blancos tus vestidos, y nunca falte unguento sobre tu cabeza"; Eclesiastés 9:8

 

 

 

Vicente Quiñones Aponte

 

 

 


 

CONTENIDO

Dedicatoria y Reconocimiento

Prólogo

Introducción

1. Las Vestiduras en el Antiguo Testamento

2. Las Vestiduras en en Nuevo Testamento

3. Como Vestirnos

4. Qué Sucede si no nos Vestimos

5. Comentarios Finales

 


 

 

DEDICATORIA Y RECONOCIMIENTO

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Este libro es dedicado al Dios Santo, Santo, Santo: al Padre Celestial, en cuya presencia no podemos entrar sin las "Vestiduras Blancas"; al Hijo, Jesucristo, quien nos da el más excelente ejemplo de como vestirnos poniéndonos las "Vestiduras Blancas" en todo momento; y al Espíritu Santo, quien nos viste con las virtudes de Dios que son representadas en las "Vestiduras Blancas" y sin cuya inspiración este libro no hubiese sido escrito.

"Y sus vestidos se volvieron resplandecientes, muy blancos, como la nieve, tanto que ningún lavador en la tierra los puede hacer tan blancos". Marcos 9:3

Gracias: al Rev. Johnny Ortiz Vargas, pastor de la Iglesia Presbiteriana de Avivamiento "Heveinu Shalom" de Levittown, Toa Baja, Puerto Rico, por sus comentarios que contribuyeron al mejoramiento del escrito. Gracias a las hermanas Consuelo Rico y Lilliam R. Feltman por su trabajo editorial. Agradezco a mi esposa, Lydia Esther, su apoyo, paciencia y oraciones que contribuyeron a la elaboración de este libro. Gracias a mi madre Cándida R. Aponte y a mi tía Julia Aponte porque sé que siempre oran por nosotros. Gracias a todos los miembros y amigos del Ministerio Evangelístico La Voz del Señor por sus oraciones y apoyo. Debo hacer mención especial de los hermanos Ahiezel González, Yolanda Zeceña, Ferdinand Rosa, Miguel García y Wilma Martínez. Gracias a Dios por Jairo, el niño de tres años de edad que Dios utilizo para dar comienzo a este ministerio de literatura cristiana.

 


 

 

PROLOGO

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El cumplimiento de las profecías bíblicas a la luz de nuestros ojos y al cada vez más cerca eminente regreso de nuestro Señor y Salvador, Jesucristo, nos ha llevado a escudriñar y estudiar el tema de las "Vestiduras Blancas" mencionadas en las Sagradas Escrituras. Hacemos un esfuerzo para que los creyentes puedan comprender la importancia de las "Vestiduras Blancas" y la necesidad de las mismas para participar en el rapto de la iglesia de Jesucristo, cuando suene la trompeta. Este tema es de gran importancia en estos tiempos finales donde la apostasía está entrando a la iglesia en un gran número de formas. El propósito de este escrito es el de inquietar la conciencia de los creyentes para que evalúen su condición espiritual y se preparen para que les sea concedido el vestirse de blanco para el evento de las bodas del cordero. Para benefecio del lector, el autor esclarece y enfatiza que el escrito está preparado desde un punto de vista Cristo centrico y con una interpretación escatológica premilenear.

 


 

 

INTRODUCION

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A través de toda la Escritura podemos encontrar que se hace referencia a unas vestiduras blancas que están asociadas con nuestro encuentro y reunión con nuestro Señor Jesucristo. "Entonces uno de los ancianos habló, diciéndome: Estos que están vestidos de ropas blancas, ¿quiénes son, y de dónde han venido? Yo le dije: Señor tú lo sabes. Y el me dijo: Estos son los que han salido de la gran tribulación, y han lavado sus ropas, y las han emblanquecido en la sangre del Cordero." (Apocalipsis 7:13-14). Estas vestiduras son necesarias para entrar en la presencia del Padre Celestial y sin ellas no podemos presentarnos ante Él. La Palabra de Dios nos habla detalladamente de estas vestiduras y nos advierte que sin ellas no podremos presentarnos ante el Padre Celestial.

La pregunta que nos hacemos es: ¿Están consientes las congregaciones que invocan el nombre de nuestro Señor Jesucristo de la necesidad de las vestiduras blancas, en esta hora donde las tinieblas están ganando terreno con las corrientes del mundo? Lo que yo he podido observar, en los últimos años, es que en lugar de las iglesias ser un ejemplo para el mundo, algunas congregaciones se está adaptando a los estilos mundanos. Esto ocurre en los campos de la música, la actuación, y hasta en los púlpitos podemos observar actos carnales como la comedia, chistes, manipulación y otros. Este breve escrito pretende demostrar por medio de las Sagradas Escrituras que el solo hecho de que una persona acepte al Señor Jesucristo como salvador, no garantiza su participación en el rapto de la iglesia de Cristo. La salvación es por gracia y sólo requiere que por medio de la fe en Jesucristo aceptemos el perdón de nuestros pecados y la justificación y perseveremos en esta fe. Por otro lado para participar del rapto, cuando suene la trompeta ("Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero. Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor"; 1 Tesalonicenses 4:16-17), es necesario llenar ciertos requisitos ("Y el mismo Dios de paz os santifique por completo, y todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo"; 1 Tesalonicenses 5:23). Es claro en este verso que para la venida de nuestro Señor Jesucristo necesitamos estar "irreprensibles", santos, en todo nuestro ser "espíritu, alma y cuerpo". Aunque el verso es claro cuando dice que Dios mismo es el que nos santifica "Y el mismo Dios de paz", debemos entender que Dios nunca forzará nuestra voluntad. El obra en nuestras vidas a medida que nosotros cedemos voluntariamente. Esto implica que debemos de apartarnos de muchas cosas del mundo que nos impiden andar "irreprensibles".

Nos preguntamos, hermanos: ¿Estamos los creyentes caminando con la mirada puesta en la venida del Señor o estamos entretenidos en asuntos terrenales? ¿Estamos los creyentes esforzándonos por llevar acabo la encomienda que el Señor nos dejara o estamos entretenidos en nuestros propios proyectos y no en los del Señor? ¿Estamos todos los creyentes vestidos y listos para la venida del Señor?

 

 

 

 


 

 

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LAS VESTIDURAS EN EL ANTIGUO TESTAMENTO

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En el Antiguo Testamento el Señor comienza a hablarnos de estas vestiduras por medio de las vestiduras sacerdotales y su uso. Varios versos nos hablan de estas vestiduras: "Y el sacerdote se pondrá su vestidura de lino, y vestirá calzoncillos de lino sobre su cuerpo; y cuando el fuego hubiere consumido el holocausto, apartará él las cenizas de sobre el altar, y las pondrá junto al altar. Después se quitará sus vestiduras y se pondrá otras ropas, y sacará las cenizas fuera del campamento a un lugar limpio" (Levíticos 6:10-11). En estos versos podemos ver que las vestiduras sacerdotales eran para uso exclusivo en el servicio a Dios en el tabernáculo o santuario o sea para ministrar en la presencia de Dios. Vemos que cuando el sacerdote tenía necesidad de salir del santuario le era necesario cambiarse las vestiduras por otra ropa ordinaria. Otro verso del Antiguo Testamento que habla de las vestiduras es: "Y harás vestiduras sagradas a Aarón tu hermano, para honra y hermosura" (Éxodo 28:2). Dice este verso que las vestiduras serían para honra y hermosura, para presentarse delante del Señor en el santuario. También en Éxodo encontramos: "Y las vestiduras santas, que son de Aarón, serán de sus hijos después de él, para ser ungidos en ellas, y para ser en ellas consagrados. Por siete días las vestirá el que de sus hijos tome su lugar como sacerdote, cuando venga al tabernáculo de reunión para servir en el santuario" (Éxodo 29:29). Vemos una vez mas que las vestiduras eran para ser capacitados y apartados para presentarse ante Dios. La Palabra de Dios nos enseña que las cosas que se registraron en el Antiguo Testamento (Romanos 15:4 y Hebreos 9:9) son sombra, figura, o tipo de lo presentado en el Nuevo Testamento y son para nuestra enseñanza. Estas vestiduras que usaba el sacerdote en el Antiguo Testamento son tipo de las vestiduras espirituales que se describen en el Nuevo Testamento y sobre las cuales nos referimos en este escrito.

 


 

 

2

LA VESTIDURAS EN EL NUEVO TESTAMENTO

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En el Nuevo Testamento también se nos habla de las vestiduras: "Pero tienes unas pocas personas en Sardis que no han manchado sus vestiduras; y andarán conmigo en vestiduras blancas, porque son dignas. El que venciere será vestido de vestiduras blancas; y no borraré su nombre del Libro de la Vida,." (Apocalipsis 3:4-5). Vemos en esta escritura que el creyente tiene unas vestiduras que el Señor le da. El creyente es responsable por no mancharlas, para así poder andar con el Señor cuando Él venga. También se arriesga el creyente que mancha sus vestiduras a que su nombre sea borrado del libro de la vida. En otras palabras, una vida que persiste en no tratar con la contaminación de su alma puede además de ser excluida del arrebatamiento (rapto), perder su salvación. Otra escritura sobre las vestiduras en el Nuevo Testamento es: "Por tanto, yo te aconsejo que de mí compres oro refinado en fuego, para que seas rico, y vestiduras blancas para vestirte, y que no se descubra la vergüenza de tu desnudez; .." (Apocalipsis 3:18). En esta escritura el Señor le habla a la iglesia Laodicea una iglesia que era caracterizada por el materialismo y la tibieza devocional. La tibieza devocional es aun más peligrosa que la frialdad devocional. La tibieza devocional representa a la adoración falsa, la adoración fingida, la adoración religiosa y no es igual ni se acerca a la adoración en espíritu y en verdad ("Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren"; Juan 4:24). Esa forma de adoración falsa o tibieza devocional es muy peligrosa pues el creyente se engaña a sí mismo pensando que está en comunión con Dios cuando en verdad está muy lejos de Él. El Señor le indica a la iglesia Laodicea que por ser tibia Él la vomitará ("Pero por cuanto eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca"; Apocalipsis 3:16). También dice el Señor a esta iglesia que está desnuda, que no tiene sus vestiduras puestas. En otras palabras, que no está preparada para andar con el Señor. Las Escrituras nos enseñan que los que mueren en el Señor serán provistos de las vestiduras blancas: "Cuando abrió el quinto sello, vi bajo el altar las almas de los que habían sido muertos por causa de la palabra de Dios y por el testimonio que tenían. Y clamaban a gran voz, diciendo: ¿Hasta cuándo, Señor, santo y verdadero, no juzgas y vengas nuestra sangre en los que moran en la tierra? Y se les dieron vestiduras blancas, y se les dijo que descansasen todavía un poco de tiempo.." (Apocalipsis 6:10-11). Para entrar a la presencia del Señor es necesario que tengamos las vestiduras blancas: "Entonces uno de los ancianos hablo, diciéndome: Estos que están vestidos de ropas blancas, ¿quienes son?.." (Apocalipsis 7:13). En el Nuevo Testamento se habla bastante de las vestiduras blancas como símbolo de ciertas virtudes espirituales las cuales discutiremos en el próximo capítulo.

La salvación que Dios ha dado a los hombres por medio de Jesucristo es también representada por medio de unas vestiduras. En Juan 19:23-24 la Palabra de Dios nos relata como los soldados romanos, habiendo crucificado a Jesús, partieron sus vestidos en cuatro partes: "Cuando los soldados hubieron crucificado a Jesús, tomaron sus vestidos, e hicieron cuatro partes, una para cada soldado. Tomaron también su túnica, la cual era sin costura, de un solo tejido de arriba abajo. Entonces dijeron entre sí: No la partamos, sino echemos suertes sobre ella, a ver de quien será.". Aunque esto fue un cumplimiento profético, estos versos pueden interpretarse alegóricamente para darnos una enseñanza. Este vestido de Jesús que fue partido en cuatro partes puede ser una ilustración de la salvación que Dios reparte a todo el mundo por medio de Jesucristo. En la numerología bíblica (el estudio de los números bíblicos) algunas de las cosas que son representada por el número cuatro son la creación (los cuatro seres vivientes de Apocalipsis 4:6-9) y la tierra (los cuatro puntos cardinales). En Isaías 61:10 la Palabra de Dios nos habla de este vestido que fue partido en cuatro como representando la salvación: "En gran manera me gozaré en Jehová, mi alma se alegrará en mi Dios; porque me vistió con vestiduras de salvación, me rodeó de manto de justicia....". La vestidura de salvación que fue partida en cuatro partes por los soldados puede alegóricamente ser vista como la salvación de Dios que es para todos los que la quieran recibir. Por otro lado la túnica o manto que era de un solo tejido no fue partida. Esto puede ilustrarnos el carácter de la justicia de Dios que no puede ser quebrantada. En Marcos 9:3 la Escritura nos continúa hablando de la salvación por medio de las vestiduras: "Y sus vestidos se volvieron resplandecientes, muy blancos, como la nieve, tanto que ningún lavador en la tierra los puede hacer tan blancos". Este verso nos describe la blancura característica de las vestiduras necesarias para entrar en la presencia del Padre celestial. Una interpretación alegórica de Marcos 9:3 nos dice que ni el esfuerzo humano, ni nada en la tierra puede hacer las vestiduras tan blancas, lo que significa que solo la sangre de Cristo Jesús puede limpiar nuestras vestiduras y hacerlas blancas dándonos de esta forma entrada al reino de Dios ("Estos son los que han salido de la gran tribulación, y han lavado sus ropas, y las han emblanquecido en la sangre del Cordero. Por esto están delante del trono de Dios..."; Apocalipsis 7:14-15) i.

 

 

 

 


 

 

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COMO VESTIRNOS

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Las vestiduras a las que se refiere la Escritura son realmente vestiduras espirituales, virtudes, o cualidades. El Apóstol Pedro nos dice: "Vuestro atavío no sea el externo de peinados ostentosos, de adornos de oro o de vestidos lujosos, sino el interno, el del corazón, en el incorruptible ornato de un espíritu afable y apacible, que es de grande estima delante de Dios." (1 Pedro 3:3). En las citas a continuación se mencionan estas virtudes o cualidades:

"Pues de justicia se vistió como de una coraza, con yelmo de salvación en su cabeza.." (Isaías 59:17)

"Pero nosotros, que somos del día, seamos sobrios, habiéndonos vestido con la coraza de fe y de amor, y con la esperanza de salvación como yelmo." (1 Tesalonicenses 5:8).

En estos versos se relaciona:

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1) La Justicia -------------------> Coraza

2) La Salvación Yelmo ------> (Casco protector guerrero)

3) Fe ---------------------------------> Coraza

4) Amor -----------------------------> Coraza

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Estas cualidades o virtudes nos protegen (Coraza y Yelmo). Efesios 6:11-17, nos da una descripción más detallada de la armadura: "Vestios de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo. Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes. Por tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y habiendo acabado todo, estad firmes. Estad, pues, firmes, ceñidos vuestros lomos con la verdad, y vestidos con la coraza de justicia, y calzados los pies con el apresto del evangelio de la paz. Sobre todo, tomad el escudo de la fe, con que podáis apagar todos los dardos de fuego del maligno. Y tomad el yelmo de la salvación, y la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios." De estos versos podemos ver la siguiente relación:

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1) La Verdad ----------------> Ceñir los Lomos (cubre los hombros)

2) La Justicia ---------------> Coraza

3) Apresto a Evangelio -> Calzado

4) La Fe ------------------------> Escudo

5) La Salvación ------------> Yelmo (Casco protector)

6) La Palabra de Dios --> La Espada del Espíritu

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Vemos que las primeras 5 partes de la armadura de Dios son para nuestra defensa, mientras que la sexta (La Palabra de Dios) es para ofensiva (espada). Es necesario que el creyente aprenda a ponerse las partes de la vestidura que son para su defensa antes de intentar usar la espada (la Palabra de Dios) y entrar en la ofensiva. (El enemigo va a contraatacar.) Estas partes mencionadas están más bien relacionadas con la función del creyente como guerrero de Dios. Existen otra serie de virtudes que son necesarias para la comunión, armonía y buen funcionamiento del cuerpo de creyentes. El próximo verso menciona algunas: "Vestios, pues como escogidos de Dios, santos y amados, de entrañable misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de paciencia, soportándoos unos a otros, y perdonándoos unos a otros. De la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros. Y sobre todas las cosas vestios de amor, que es el vínculo perfecto" (Colosenses 3:12-14). Del mismo se pueden enumerar las siguientes:

________________________________________________________

..............................................SE REPITE EN GALATAS 5:22:

1) Misericordia

2) Benignidad .............................................X

3) Humildad

4) Mansedumbre .........................................X

5) Paciencia ................................................X

6) Tolerancia (soportándoos)

7) Perdón (perdonándoos)

8) Amor (El vínculo perfecto) .......................X

________________________________________________________

Algunas de estas virtudes son también encontradas en Gálatas 5:22: "Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley". Esta serie de virtudes mencionadas en Gálatas 5:22 se conocen como el fruto del Espíritu o la manifestación de la obra del Espíritu Santo en nuestras vidas. Si podemos notar estas virtudes en nuestra manera de vivir y comportarnos es que la obra del Espíritu Santo en nosotros ha progresado.

Los siguientes versos nos enseñan que nosotros los creyentes tenemos un papel activo o algo que hacer para que nos sean puestas las vestiduras: "Gocémonos y alegrémonos y démosle gloria; porque han llegado las bodas del Cordero, y su esposa se ha preparado. Y a ella se le ha concedido que se vista de lino fino, limpio y resplandeciente; porque el lino fino es las acciones justas de los santos" (Apocalipsis 19:7-8). Vemos que a la esposa "la iglesia" se le ha concedido usar las vestiduras pero dice el verso que ella (la esposa o iglesia) se ha preparado. Fue necesario entonces un preparativo para que le fuese concedido usar las vestiduras de lino. Al final del verso vemos que este preparativo son las acciones de justicia u obras de justicia (Las obras en el Espíritu, en la Voluntad de Dios). El único justo es el Señor (Romanos 3:10-12) y sólo podemos hacer justicia cuando andamos guiados por Él (Romanos 8:1-2).

Un verso que nos da una descripción más completa y compacta de las vestiduras es: "si no vestios del Señor Jesucristo, y no proveáis para los deseos de la carne" (Romanos 13:14). Si imitamos a nuestros Señor Jesucristo tendremos, de seguro, todas las piezas de la vestidura. Estas vestiduras debe llevarlas el creyente en todo momento ("En todo tiempo sean blancos tus vestidos, y nunca falte ungüento sobre tu cabeza"; Eclesiastés 9:8). Porque no sabemos a que hora llegará el Señor (Mateo 24:36-37).

 

 


 

 

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QUE SUCEDE SI NO NOS VESTIMOS

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"Y entró el rey para ver a los convidados, y vio allí a un hombre que no estaba vestido de boda. Y le dijo: Amigo, ¿cómo entraste aquí, sin estar vestido de boda? Mas él enmudeció. Entonces el rey dijo a los que servían: Atadle de pies y manos, y echadle en las tinieblas de afuera; allí será el lloro y el crujir de dientes. Porque muchos son llamados, y pocos escogidos." (Mateo 22:11-14). Una interpretación alegórica de esta parábola es que Jesús habla de las bodas del Cordero (Apocalipsis 19:7-8) y enseña que es necesario que el creyente esté vestido apropiadamente para esa ocasión. La parábola nos enseña que el rey (Dios Padre) echará fuera de las bodas o excluirá a los que no estén vestidos apropiadamente, entendiendo que la Palabra de Dios se refiere a las vestiduras espirituales que se describen en el capítulo anterior.

La poesía de Cantar de Cantares también nos puede ilustrar la enseñanza de lo que ocurrirá si no estamos vestidos y listos para la venida del Señor. "Yo dormía, pero mi corazón velaba. Es la voz de mi amado que llama: Ábreme, hermana mía, amiga mía, paloma mía, perfecta mía, Porque mi cabeza está llena de rocío, Mis cabellos de las gotas de la noche. Me he desnudado de mi ropa; ¿cómo me he de vestir? He lavado mis pies; ¿cómo los he de ensuciar? Mi amado metió su mano por la ventanilla, Y mi corazón se conmovió dentro de mí. Yo me levanté para abrir a mi amado, Y mis manos gotearon mirra, Y mis dedos mirra, que corría sobre la manecilla del cerrojo. Abrí yo a mi amado; Pero mi amado se había ido, había ya pasado; Y tras su hablar salió mi alma. Lo busqué, y no lo hallé; Lo llamé, y no me respondió. Me hallaron los guardas que rondan la ciudad; Me golpearon, me hirieron; Me quitaron mi manto de encima los guardas de los muros." (Cantares 5:2-7). Analicemos estos versos entendiendo que el amado es el Señor Jesucristo y la amada es la iglesia. El verso comienza diciendo: "yo dormía, pero mi corazón velaba". Aquí podemos notar que aunque en el espíritu (corazón) la iglesia vela, en su alma y cuerpo, duerme o no está haciendo la voluntad de Dios. Continúa el verso con la voz del Señor llamando la amada (la iglesia). Esta le contesta que se ha desnudado y que no sabe cómo vestirse o le es gravoso el vestirse ("¿cómo me he de vestir?"). Dice también la amada "He lavado mis pies; ¿cómo los he de ensuciar?". Este pasaje bíblico nos ilustra la poca disposición de la iglesia para proclamar el evangelio. La palabra nos dice en Efesios 6:15: "y calzados los pies con el apresto del evangelio de la paz". La amada (la iglesia) tenía los pies lavados y no quería ensuciarlos, no estaba dispuesta a ensuciarlos llevando por todas partes el evangelio de la paz. Cuando la amada (la iglesia) pudo reaccionar (pues no estaba vestida o preparada) ya el amado (el Señor) se había ido ("Abrí yo a mi amado, pero mí amado se había ido"). Esto nos enseña que la iglesia debe esperar al Señor con todo su ser (espíritu, alma y cuerpo) listos para su venida. La iglesia debe estar vestida con las obras de justicia para que no le suceda como a la amada del poema. Para que cuando abra la puerta el Señor esté esperando o no se haya ido.

El mismo Señor nos advierte de la forma en que él vendrá: "He aquí, yo vengo como ladrón. Bienaventurado el que vela, y guarda sus ropas, para que no ande desnudo, y vean su vergüenza" (Apocalipsis 15:15). El Señor dice que viene como ladrón (cuando nadie lo espera) y que debemos velar en nuestro espíritu y guardar las vestiduras (ropas) de nuestra alma. Los que no estén vestidos con las vestiduras que Dios describe en su palabra y por otro lado estén vestidos de las vestiduras de impiedad, sufrirán la ira de Dios en el día postrero: "Y en el día del sacrificio de Jehová castigaré a los principes, y a los hijos del rey, y a todos los que visten vestido extranjero" (Sofonías 1:8). Las vestiduras de extranjero representan a las vestiduras de impiedad o las obras de impiedad.

 

 


 

 

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COMENTARIOS FINALES

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Aún en el Antiguo Testamento el Señor nos habla de las vestiduras que el creyente debe tener por medio de las vestiduras sacerdotales. Sabiendo nosotros que en la dispensación de la gracia todos somos sacerdotes, debemos pues ser diligentes y vestirnos apropiadamente para ir a la presencia del Señor. En las epístolas paulinas y el libro de Apocalipsis se habla de las vestiduras y se definen claramente como vestiduras espirituales. Estas vestiduras son virtudes espirituales que adquirimos del Señor y que debemos manifestar en nuestras vidas para así poder estar vestidos apropiadamente para la venida del Señor. La Palabra nos enseña que si no estamos vestidos no podremos participar de las bodas (Mateo 22:11-14).

A la luz de este estudio de la Palabra de Dios, entendemos que la iglesia de Cristo necesita estar vestida y velando a la espera de la venida del Señor. Este estudio demuestra, por medio de la Escritura, que la salvación es una cosa y el rapto de la iglesia es otra. Que el solo hecho de haber aceptado a Jesucristo como salvador no garantiza que seremos partícipes en el rapto de la iglesia de Cristo. Si hemos aceptado a Jesucristo como salvador y perseveramos en la fe obtendremos la salvación pero esto no implica que participaremos del rapto de la iglesia. Pablo es explícito cuando dice: "Y el mismo Dios de paz os santifique por completo, y todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo" (1 Tesalonicenses 5:23). Pablo nos dice que todo nuestro ser (no sólo parte de nuestro ser o sólo nuestro espíritu como dice la falsa enseñanza que se esta infiltrando en la iglesia) debe estar irreprensible para un evento en específico, para la venida del Señor. Aunque es claro en este verso que Dios mismo es el que nos santifica. Dios lo hace por medio de nuestra obediencia, si no obedecemos la obra de santificación se paraliza. En el libro de Apocalipsis el Señor le dice a una iglesia de poca fuerza (pequeña): "Por cuanto has guardado la palabra de mi paciencia, yo también te guardaré de la hora de la prueba que ha de venir sobre el mundo entero, para probar a los que moran sobre la tierra" (Apocalipsis 3:10). Esta prueba es La Gran Tribulación, persecución que se levantará contra los creyentes luego del rapto de la iglesia, cuando se manifieste plenamente el misterio de la iniquidad (2 Tesalonicenses 2:7). En Apocalipsis 3:10 nos advierte el Señor que es necesario guardar la Palabra (someternos a la Palabra de Dios) para ser librados de la prueba. Vemos también que en los capítulos 2 y 3 de Apocalipsis el Señor amonesta y exhorta a siete iglesias las cuales pueden bien representar las diferentes congregaciones o diferentes tipos de creyentes. Sólo una de las siete iglesias recibe promesas de ser librada de la hora de la prueba (Apocalipsis 3:10). Solo podremos estar vestidos, si andamos en justicia y sólo podemos andar en justicia, si andamos con el Señor (en el Espíritu), pues solo Él es justo (Romanos 3:10-12). Solo las obras hechas en el Espíritu son aceptadas ante Dios. Por más buena intención que nosotros podamos tener, las obras de nuestra carne son trapos de inmundicia ante el Señor (Isaías 64:6). Romanos 8:1 nos dice claramente que somos justificados o estamos en justicia cuando andamos conforme al Espíritu ("Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu").

La Palabra de Dios también nos enseña, por medio de ilustraciones alegóricas, que no podemos vivir una doble vida con el bien y con el mal. Un buen ejemplo de esto aparece en el libro de Levítico en el capitulo 19, versículo 19: "...y no te pondrás vestidos con mezcla de hilos". Nos habla el Espíritu Santo por medio de esta escritura diciéndonos que no debemos contaminar nuestras vestiduras. Los hilos que no son blancos (que no son puros) están contaminados con los estilos y mentalidad del mundo. En el libro de Levítico la Palabra de Dios nos puede ilustrar como el pecado puede arruinar las vestiduras. Dice Levítico 13:47-52: "Cuando en un vestido hubiere plaga de lepra, ya sea vestido de lana, o de lino, o en urdimbre o en trama de lino o de lana, o en cuero, o en cualquiera obra de cuero; y la plaga fuere verdosa, o rojiza, en vestido o en cuero, ......; plaga es de lepra, y se ha de mostrar al sacerdote. Y el sacerdote mirará la plaga, y encerrará la cosa plagada por siete días. Y al séptimo día mirará la plaga; y si se hubiere extendido la plaga en el vestido, ......, lepra maligna es la plaga; inmunda será. Será quemado el vestido..". En la tipología bíblica la lepra representa al pecado. Estos versos nos hablan de como el pecado puede echar a perder nuestras vestiduras. Los siete días que el sacerdote espera para volver a examinar la vestidura representan la paciencia de Dios esperando por nuestro arrepentimiento. Si nos arrepentimos nuestras vestiduras serán lavadas ("Pero el vestido, la urdimbre o la trama, o cualquiera cosa de cuero que lavares, y que se le quitare la plaga, se lavará segunda vez, y entonces será limpia"; Levítico 13:58). Pero de no arrepentirnos las mismas serán quemadas. Levítico 13:51 nos habla de como la plaga de lepra puede extenderse sobre la vestidura. De esta misma forma el pecado, tipificado por la lepra, puede multiplicarse en nuestras vidas de no tener una aptitud de arrepentimiento.

La enseñanza bíblica en estos versos de Levítico 13 también incluye el caso en donde la lepra no se extiende. Esto puede verse como representativo del que practica un solo pecado y nos enseña que un solo pecado es suficiente para que nuestras vestiduras sean manchadas y arruinadas. Si ese solo pecado es practicado con persistencia, los efectos del mismo no sólo serán sobre las vestiduras sino que penetrarán y tocarán también nuestro cuerpo ("Y si pareciere que la plaga no ha cambiado de aspecto, aunque no se haya extendido la plaga, inmunda es; la quemarás al fuego; es corrosión penetrante.."; Levítico 13:55).

En nuestra oración al Señor, pedimos el poder estar vestidos y velando para la venida de nuestro Señor. Oramos para que el Señor abra el entendimiento de los lectores y les conceda el estar vestidos y velando para que puedan recibir las vestiduras blancas y sean partícipes del rapto de la iglesia y las bodas del Cordero. Pedimos a Dios que nos guíe para que nuestro "espíritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo" (1 Tesalonicenses 5:23).

 

 


 

 

i NOTA ACLARATORIA

En la interpretación escatológica del autor, el rapto de la iglesia de Cristo es ubicado en los versos de Apocalipsis 7:9-17. El grupo de creyentes presentado en estos versos es el único que reúne las características de los creyentes que formaran parte de la iglesia que ha de ser arrebatada. Dice estos versos que los creyentes serán de todas las naciones, que estarán en la presencia del Cordero, que estarán vestidos de ropas blancas, que recibirán al Cordero de Dios con palmas en las manos (como a su Rey), que serán siervos de Dios, que entrarán en el tabernáculo de Dios, que no tendrán mas sed ni hambre, el sol y el calor no les afectará. Estas últimas son características de un cuerpo glorificado. La única frase que es utilizada para decir que este grupo no es la iglesia de Cristo sino un grupo de nuevos creyentes que es sacado de la gran tribulación es: "Estos son los que han salido de la gran tribulación..". Esto puede explicarse fácilmente. La versión inglesa dice: "These are they which came out of great tribulation" (version King James autorizada) cuya traducción literal es: "Estos son los que han salido de tribulación grande" o " de grande tribulación". El Nuevo Testamento Interlinear Griego-Español dice: "Estos son los que vienen de la tribulación -- grande..". El evento de La Gran Tribulación no es definido explícitamente en las Escrituras con este nombre. Los teólogos y estudiosos han asignado este nombre (La Gran Tribulación) al período conocido en las Escritura como el tiempo de la angustia de Jacob (Daniel 12:1). Entendemos que la versión Reina Valera (1960) falla al traducir este segmento como "de la gran tribulación". De acuerdo a otras versiones, incluyendo otras más antiguas de Reina Valera, la traducción más correcta debe ser "de tribulación grande". Esto no sería suficiente como para decir que este es el período del tiempo de la angustia de Jacob. Si en algo coinciden un gran número de teólogos y estudiosos acerca de la interpretación escatológica de Apocalipsis, es en que "La Gran Tribulación" no comienza hasta que la bestia se sienta y profana el santuario de los Judíos (el templo). Esto ocurre en el capítulo 13 de libro de Apocalipsis. Por lo tanto esta tribulación grande mencionada en el capítulo 7 no puede ni debe ser confundida con el período conocido por los teólogos como La Gran Tribulación. Esta tribulación grande descrita en el capítulo 7 puede bien ser la persecución que sufrirán los creyentes fieles a la Palabra de Dios y al Espíritu Santo durante el tiempo de la apostasía final.

 


 

 

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Derechos de Autor (c) 2000 Vicente Quiñones Aponte
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Citas bíblicas tomadas de la versión Reina Valera, (RV) revisión 1960, a menos que se indique lo contrario.
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Usada con permiso.

Publicaciones La Voz del Señor
Publications Council
Ministerio Evangelistico La Voz del Señor, Inc.
Producto Num. 2000-02
Categoria: Vida Cristiana

ISBN 0-9650199-4-2

"En Gran Manera me gozaré en Jehová, mi Alma se alegrará en mi Dios; porque me Vistió con vestiduras de salvación, me rodeo de manto de justicia..." (Isaías 61:10)


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